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POLIS
Y CACOS
POLIS
Y CACOS
Elena Antoñano (tercero de primaria
de Ariño en Teruel) nos cuenta este juego de la siguiente
manera:
El juego de polis y cacos, consiste en:
Para empezar, se hacen grupos y después se rifa para que halla
un grupo de polis y un grupo de cacos.
Para hacer equipos uno rifa a los demás mediante una tonadilla:
"teli catoli
estaba la reina sentada en su gabinete
vino gil
apagó el candíl
candíl, candilón
justicia y ladrón.
Siguiendo el ritmo se va señalando sucesivamente a cada uno de
los niños y niñas, al que le toca justicia será poli
y el siguiente ladrón
Los que les ha tocado polis se ponen cara a la pared y cuentan
hasta 40 o 50, mientrás, los demás se van a esconder.
Cuando los polis han terminado de contar van a buscar a los cacos y
cuando los encuentran los cacos se van corriendo para que no los agarren
pues si un poli agarra a un ladrón este queda pillado en el lugar
donde han contado lo polis.
Para salvarse los ladrones, van a donde los polis han contado y si un
caco toca ahí (toca la farola), se salvan todos lo cacos y el juego
comienza otra vez.
En Andorra (Teruel), los niños y niñas
de 5º lo juegan de la siguiente forma:
Los jugadores se reparten en dos equipos, uno de chicos y otro de chicas.
A suertes (jugando a los números, pares y nones,) se decide que
equipo es "policía" y cual "ladrones".
Los "polis" persiguen a los "cacos" intentando pillarlos y llevarlos
a la comisaría donde permanecerán "prisioneros" a no ser
que sean "salvados" por un caco que no esté "prisionero".
Los ladrones huyen mientras los policías permanecen en la comisaría
hasta que cuentan hasta cien. A partir de ese momento pueden abandonar
la comisaría para perseguir e intentar capturar a los
ladrones.
Cuando un policía captura a un ladrón lo traslada hasta
la comisaría. En ese trayecto, el policía no puede capturar
a ningún otro ladrón.
Tan pronto como terminan de contar, los policías abandonan la
comisaría en busca de los ladrones. Al cabo de unos minutos Inés
aparece con Juan a quien trae cogido de la mano, ha sido capturado y es
depositado en la comisaría. Inés decide permanecer cerca
para evitar que Juan sea liberado. Más tarde Marta trae a Pedro
prisionero, Juan y Pedro se cogen de la mano y se estiran para que alguien
pueda salvarlos.
Las escaramuzas se suceden con persecuciones, esquivas y capturas.
En un momento determinado Ángel sortea a todos los policías
que le persiguen y protegen la comisaría y toca a Juan. Todos los
prisioneros son liberados y el juego continua.
El juego termina cuando los jugadores deciden, cuando se acaba el recreo,
cuando todos los ladrones son capturados finaliza una partida.
ALGUNAS PRECISIONES Y OBSERVACIONES
Un ladrón es capturado si es tocado por un policía.
- Los ladrones capturados son conducidos de la mano a la comisaría.
- Los ladrones capturados no pueden escaparse, pero si es "abandonado"
por el policía que le ha capturado, entonces queda libre.
- Los ladrones capturados forman una cadena cogidos de la mano, uno
de ellos debe tocar la comisaría.
- Cuando un ladrón que esta libre, toca a un ladrón de
la cadena de prisioneros, todos los prisioneros quedan liberados pero la
cadena no puede estar rota.
- Cuando todos los prisioneros son capturados, se intercambian los
papeles de los equipos y comienza otra partida.
Otros niños y niñas de otra
clase de 5º, también de Andorra, introducen otra variante:
Fuera de la comisaria, aunque no muy lejos de ella, colocan algunos
pañuelos, (o piedras, o palos..) que son el botín.
Los ladrones intentan robar el botín sin ser capturados, si lo
consiguen, son ellos quienes ganan la partida.
Otras formas de organizar los equipos
En Andorra, cuando jugamos a polis y cacos en clase de Educación
Física, cada uno-a se coloca en el equipo que quiere. Quien quiere
ser poli es poli y va a construir la comisaria, y quien quiere ser caco
es caco y se va a construir la guarida.
En Jaca (Huesca) también se utilizaba una tonadilla para
formar equipos:
"Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis,
siete y ocho
con pan y bizcocho
liebre, cazador
civil y ladrón".
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